viernes, 13 de marzo de 2015

IVÁN ILLICH


                    Nació el  04 de septiembre de 1926 en Viena  y falleció en Breman el 02 de diciem-
     bre de 2002.  Nacido en el seno de una familia "aria" y judía.
                    Pedagogo  y  ensayista  mexicano  de  origen  austriaco.   Entró en el colegio de las
     Escuelas  Pías  donde  permaneció  de  1936  a  1941,   fecha  en   la  que  fue   expulsado en
     aplicación de las leyes nazis antisemistas.   Cursó estudios de ciencias naturales en Florencia 
     y  se  especializó   en  cristalografía.   Licenciado  en  filosofía  y  en  teología  en  Roma,  se  
     doctoró  en  historia en Salzburgo.
                    A los 25 años, en busca de mayores posibilidades profesionales, emigró  a   Estados
     Unidos  de  América y,   por  sus  amplios  conocimientos  teológicos, ejerció  durante  algún 
     tiempo como asesor pastoral en Nueva York.
                    En 1956 se trasladó a Puerto Rico para ocupar el cargo de vicerrector de la  Univer-
     sidad de Ponce  (de afiliación católica), y,  tras permanecer en la isla antillana por 4 años, se 
     consagró a la redacción y difusión de sus radicales ideas pedagógicas por todo el  ámbito his-
     panoamericano,  donde pronto  alcanzó  un  notable prestigio  que  le  condujo a, asesorar di-
     rectamente  la  política  educativa  del  gobierno  boliviano  presidido  por   Alfredo  Ovando 
     Candía (actividad en la que colaboró con el brillante pedagogo brasileño Paulo Freire).
                     Profesor en universidades de Estados Unidos, Alemania y otros países.  En Nueva
     York fue nombrado profesor en la Fordham University, fundando entonces el  Centro  de In-
     formación  Intercultural  que dio lugar al Centro Intercultural de Documentación de  Cuerna-
     vaca (CIDOC) fundado en 1961.  Desde 1964 dirigió en Cuernavaca seminarios  sobre alter-
     nativas institucionales en la sociedad tecnológica. En 1969 abandonó la carrera sacerdotal.
                    Sus obras más influyentes en los estudios pedagógicos del  último  tercio  del  siglo
     XX.
     1968: La escuela, esa vieja y gorda vaca sagrada.
     1971: Una sociedad sin escuela.
     1973: Herramientas para la convivencialidad.
     1973: Energía y equidad.
     1975: Némesis medica: la expropiación de la salud.
     1975: Educación sin escuelas.
     1978: La siciedad desescolarizada.
     1979: La escuela y la represión de nuestros hijos.   etc.
                    Todas  estas obras  afirmas que ninguna de las instituciones tradicionales de la so-
     ciedad industrial se adecuan las necesidades del mundo actual.
                    Para  poner  fin a esta constante inmersión de los educandos en los dominios de la 
     agresividad materialista,  Iván Illich propone el aprovechamiento de otros   "canales del sa-
     ber" que, en su opinión, deberían servir de alternativa a la anquilosada rigidez de la escuela
     institucional y la política educativa implantada en todas las naciones de Occidente.  Y es en
     este marco concreto donde surge su propuesta pedagógica más radical y revolucionaria,   la
     denominada "corriente de desescolarización", que comienza por establecer de forma tajante
     que la mayor parte de los conocimientos útiles para un individuo de la sociedad   contempo-
     ránea se adquieren fuera de la escuela (es decir, en contacto directo con el entorno   familiar,
     las experiencias sociopolíticas y las vivencias culturales.
                    Una vez establecido este principio, Ivan Illich  propone en su teoría  "desescolari-
     zar" la educación, fomentar el aprendizaje informal y potenciar la creatividad del individuo
     dentro del entorno social en que se mueve, sin someterlo a los rígidos  estamentos  de la es-
     cuela institucional.


     Referencias: www.biografiasyvidas.com/biografia/i/illich.htm
                          www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/1159/Ivan Illich 
                    

viernes, 6 de marzo de 2015

LA EDUCACION MULTICULTURAL


               En la sociedad existen distintas culturas donde  los  individuos  pueden compartir una

     vida en común.

               Desde tiempo atrás la educación ha sido influenciada por el poder que en su momento   
       
     exista, los gobernantes en función son los que han determinado y determinan  el rumbo de la

     educación.  En un principio era la parte eclesiástica la que definía o decidía quienes eran los

     que podían estudiar, no existía igualdad para todos, se etiquetaba a las personas por su status,

     dominaban las clases sociales altas.

               Hoy en día, no importa la raza, la etnia  a la que se pertenezca  todos tienen el derecho

     a la educación, no importa  la  clase social, existe la  interculturalidad en cada entorno  en el

     que se viva.

               Resulta muy complejo para algunos grupos llegar a tener la inteligencia que se requiere

     para  tener  el  poder,  el  comportamiento  de  las  personas  resulta  no  ser  el indicado para

     adquirir puestos importantes en la política y por ende en la educación.

               La toma de  decisiones  de los  qu e tienen el poder no siempre son las que requiere la

     sociedad, sino la que requieren los empresarios, la economía inmersa en el país, en el mundo.

               Por ello los docentes deben  respetar  la variedad  de  culturas que existan en cada aula,

     al momento de impartir las clases, ya que la multiculturalidad que hay en cada entorno donde

     desenvolvemos, existen diferentes formas de pensar, de actuar.

               Y como dijo Don Benito Juárez García:

     "Entre los individuos, como entre las naciones: el respeto al derecho ajeno, es la paz".